Del ahorro a la gestión patrimonial

Estoy de acuerdo en que los inversores de RV deben ir más allá para generar rentabilidad y patrimonio. Creo que esto se debe a un efecto de confirmación porque no es una inversión mainstream a nivel población y por lo que cuesta llegar tener un nivel decente en RV (sesgo de coste hundido)

Te animo a que estudies la posibilidad de trasteros. Yo tengo a 65/70 €/mes y su precio no es superior a los 3.000/4.000€ en muchas ciudades que no sean sólo Madrid.

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Gran verdad, cuantos problemas nos ahorraria

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Gracias por la idea @Psicofinanzas en mi provincia ese precio por alquilar un trastero no se paga, en mi caso hice lo mismo que comentas con un parking 4.500€ la plaza y la alquilo 50€/mes ríete tu de las acciones de alto dividendo :joy: de momento es mi activo con mayor YOC sobradamente

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¿Fue una oportunidad o este tipo de parkings se pueden encontrar en tu zona, aunque sea buscando mucho? Porque un parking no tiene prácticamente gastos de mantenimiento y eso te debe dar un 10% neto, ¿no?

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Fue una oportunidad, pero tengo que decir que cuando la encontré comparé con el mercado y estaban algo más caras pero tampoco nada excesivo, daban un buen YOC, no tanto como la mía pero muy buenos también

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Hola a todos, vengo a escribir mi reflexión semanal, a ver cuanto tiempo me dura…

Ahorro
Creo que este es el pilar más importante para unas finanzas personales saneadas. Esto lo digo por que cuando hablemos de inversiones, nosotros no podemos saber cual va a ser el resultado de nuestras inversiones, pueden ir bien, pero también pueden ir mal y no podemos hacer nada para controlarlo. Sin embargo, como individuos si que podemos tener un absoluto control sobre nuestro ahorro. Tenemos la autodeterminación de decidir que cosas son importantes en nuestra vida y por lo tanto cambiar nuestro dinero por ellas, pero también podemos decidir cuales son aquellas cosas que realmente no nos aportan tanto en nuestra vida y por lo tanto decidir no comprarlas.

¡Págate primero! Esta frase es de Robert Kiyosaki que cita en uno de sus libros Padre rico, padre pobre. También este concepto esta muy bien explicado en el libro El hombre más rico de Babilonia. ¿Qué quiere decir págate primero? En mi caso, vengo de una familia que siempre ha tenido el valor de gastar menos de lo que ingresa y cuando me independice, pues repetí este valioso hábito que aprendí en mi casa. Pero después de leer el hombre más rico de Babilonia, cambie el chip. Tenemos que asumir que vivir en sociedad cuesta dinero, esto es así. Hay que comer y por lo tanto hay que comprar comida, estar en una ciudad vale dinero y por lo tanto hay que pagar impuestos y así con un sin fin de conceptos. Por lo tanto, tenemos asumido que el fruto de nuestro trabajo hay que utilizarlo para pagar conceptos, pero… ¿y qué gano yo como individuo? La respuesta es págate primero, al principio de cada mes tienes que apartar un dinero y quedártelo para ti, ¿acaso no te lo has ganado? Con ese dinero más adelante ya decidiremos si lo almacenamos (ahorro) o lo utilizamos para que ese dinero nos de más dinero (inversión), pero por lo pronto apártatelo y no se lo des a nadie, es tuyo. Con el resto del dinero ya puedes cumplir con tus obligaciones como ciudadano, hipoteca, compra, impuestos y por su puesto disfrutarlo como más te plazca.

¿Cuanto me tengo que pagar? Generalmente nuestro cerebro es un poco comodón, o por lo menos el mío, y quiere reglas sencillas y fácil de aplicar, por ejemplo, un 10% de los ingresos, pero dar este tipo de instrucciones tan concretas no tiene ningún sentido puesto que para algunas familias apartar un 10% de sus ingresos es imposible y otras lo podrán hacer sin ni siquiera darse cuenta. Mi objetivo es que te quedes con el concepto de que todos los meses tienes que quedarte con algo de la riqueza que has generado para la sociedad.

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Excelente reflexión semanal. Muchas gracias por compartirla con todos nosotros! En tres párrafos has citado dos de los mejores libros de Educación Financiera de la Historia, con permiso del Almanaque del pobre Richard.

Yo añadiría dos incisos que me han resultado en la vida. ¿Por que solo el 10%? Si puedo el 50% mejor. En ocasiones he ahorrado el 100%, y en otras el 0% porque no era posible. Eso si, siempre el máximo a invertir, como si fuer mi restaurante o mi negocio, como si no hubiere mañana…

Otro aspecto a destacar es que el ahorro si está en nuestras manos, mas no los ingresos, si dependen de un tercero o empleador. Es algo contra lo que hay que luchar constantemente, de ahí la importancia de los rendimientos que tengasmo de nuestros propios activos, que si podemos controlar.

Un abrazo y buen fin de semana!!!

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Gran aportación Don @emgocor toda la razón, la vida nos dará posibilidades de ahorrar más o menos según la situación, simplemente la acción de ahorrar tiene que estar en nuestro plan, el cuanto pues depende.

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Además, diría que no solo es una opción, sino el ahorro es una obligación para el inversor responsable. Tener un colchón de buenas inversiones puede ser la diferencia entre vivir como un Rey Godo, o ahogado por los problemas.

Gracias por lo de Don!!

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¡Excelente reflexión!. En muchos ejercicios teóricos sobre la capitalización compuesta se olvida muchas de las cosas que has enumerado. El objetivo no debe ser convertirse en el más rico del cementerio. Muchas veces hay gente que también se pasa con el ahorro. Todos los extremos son malos.

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Correcto @davidblanco “en el termino medio esta la virtud“

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Hola de nuevo, aquí mi ladrillo semanal, es una especie de cuento sobre como sería un día en la piel de André Kosolany, espero que os guste.

Un día con André Kostolany
Amanece en Paris y poco a poco el sol va radiando las fachadas del bario de los artistas, Montparnasse, mientras a nuestro protagonista aun le quedan unas horas de sueño pues que es de quedarse hasta tarde leyendo y escuchando música clásica. Casi las 10 de la mañana y es cuando nuestro protagonista ya ha decidido despertarse, como una buena alma bohemia, sin alarma. Y es que nuestro protagonista no tiene jefe y mucho menos algo tan mundano como un despertador. Su esposa le ha preparado el desayuno y le esperan un pila de periódicos de todo el mundo. Para Andre los diarios son fuente de información, pero no basta con ojearlos como hace la mayoría, hay que leer entre líneas. Hay que desgranar cada artículo y ver qué consecuencias va a tener sobre la bolsa. Después de saborear las noticias y el desayuno toca un poco de actividad física, Kostolany se asea y sale a la calle a dar un largo y lento paseo por Champs-Élysées. Nuestro protagonista nunca descansa, hasta en su momento de mantenerse en movimiento y que le de el sol en la cara. Está en un constante análisis, observa el comportamiento de cada persona que se cruza, siempre con el fin de detectar futuros comportamientos de consumo. Se fija si la gente está comprando o consumiendo, después de esto trata de averiguar cual es la situación de la ciudadania ¿están comprando cosas necesarias o caprichos? Cuando Kosto tiene la ocasión de hablar con un desconocido, por ejemplo al entrar en un taxi, no tiene ningún rubor en sacar toda la información que pueda, un taxista puede tener más información de la situación económica que cualquier sesudo estudio de una escuela de negocios. Y es que nuestro protagonista es incansable, no hay que decir que hasta con más de 90 añazos aun daba conferencias y escribía libros. Después del paseo matutino toca volver a casa, hoy André parara de camino en un restaurante cerca de casa donde tiene mucha confianza.

-Bonjour Jean, ¿como va el día?
-Bonjour señor Kostolany, todo en orden para atender a los comensales.
-¿Muchas reservas hoy? ¿como está el mercado del pescado?
-Bueno André ya sabes que no me gusta quejarme, así que todo bien. Afortunadamente parece que por fin el precio del pescado ha dejado de subir.
-Preparame dos menús para llevar por favor.
-Marchando señor Kostolany.

André vuelve a casa a comer con su mujer, después de disfrutar de la comida del Bistro de Sars y de la conversación con su mujer los dos juntos se irán a la sala de estar a tomarse un café escuchando algún disco de música clásica. Nuestro protagonista revisa su reloj de bolsillo y medio adormilado se levanta, es la hora de ir a la oficina, un café Dôme. Allí brokers, inversores, banqueros se reúnen constantemente cuando quieren airearse de las maratonianas sesiones de la bolsa. André baja a la calle y se monta en un taxi al que le indica la dirección. Hoy no le apetece hablar con el taxista de como ve el ritmo de la ciudad, André se pregunta cuantos años hace que no pisa su amada bolsa de Paris. No recordó cuando fue, pero por el contrario, si que se acordó que que bolsa fue la primera que pisó, la de Paris y cuando, en 1924. Ya hace muchos años que Kostolany vive de su patrimonio y no tiene la obligación de ir físicamente a la bolsa, durante muchos años lo hizo, incluso cuando ya estando en una posición cómoda a nivel financiero, pero simplemente las ganas de visitar la bolsa se fueron diluyendo sin ningún motivo aparente. Lo más curioso de todo, fue que cuando había pasado un año que no pisaba la bolsa, hizo números, cosa que no hace con regularidad, ¡y había sido uno de sus mejores años como inversor! Andre llegaba al café una hora antes de que cerrara la bolsa, así que no había mucha gente. Cuando la bolsa estaba cerrada solo habían dos tipos de personas, los que les había ido muy bien o los que les había ido muy mal y siempre los que tenían ganas de hablar eran los del primer grupo. Kostolany entro muy lentamente saludando a todo el mundo como siempre y se fue directo a su mesa de siempre, justo en el momento en que estaba acomodado el camarero le acercaba su capuchino. Aun no había vertido el azúcar en el capuchino y algún cliente habitual ya se pasaba a saludar con aires de grandeza…

¿Queréis que ponga la segunda parte?
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Un día con Kontolany parte II
-¡Andreee! ¡Viejo amigo! ¿Te has enterado de la subida de XXXX? La noticia de YYYYY la ha disparado un 20%
-Oh Piere sabes que no suelo mirar las cotizaciones a menudo, cuanto más las veo, peor me va.
-Te dije que invirtieras, no me hiciste caso y mira ahora, jajaja
-Si hubiera invertido en cada empresa que me han recomendado no creo que ahora estuviera aquí, estaría trabajando.
-¡Hoy te invito al café André! Jajaja

Viendo su cara, la otra cara de la moneda hoy la tenía Jean, pero no os preocupéis por él, mañana los papeles pueden intercambiarse con Piere sin ningún tipo de explicación.

-¿Por qué esa cara tan larga Jean? - Le pregunté.
-Venga André, sabes de mi gran posición en YYYY y seguro que deberías saber que no ha cumplido sus objetivos de este trimestre y ha caído un 10%
-El corto plazo… no os permite ver mas haya de vuestras narices.
-¿Corto plazo? ¿Un 10% en un día? ¿Qué va a pasar si no sigue sin cumplir sus previsiones?

La conversación se ponía interesante y como todos los días poco a poco la gente se acercaba alrededor de nuestro protagonista.

-No vale con suponer si cumplirá o nos la previsiones, tendrás que hacer los deberes y no quedarte en suposiciones superficiales. ¿Han caído las ventas? ¿Los márgenes? ¿Cómo está su sector?
-Si da igual, si el mercado ya la tiene mal mirada no hay nada que hacer.
-El mercado hará lo que tenga que hacer, pero tu tienes que hacer tu trabajo, además por lo que dices no estudiar la compañía no ha sido tu único error.
-¿Ah si? Venga, dime que he hecho mal, te recuerdo que llevo muchos años en esto.
-Has despreciado la única “comida gratis” que nos da el mercado, la diversificación. ¿Por qué estas concentrado en una posición que no has estudiado lo suficiente?
-Venga, André llevaba meses subiendo y subiendo, le podría haber pasado a cualquier.
-A mi no me ha pasado.

Jean, llevaba un muy mal día y que le espetaran sus fallos a la cara y delante de todos no le ayudaba mucho a sentirse mejor. Se quedo unos segundo mirando a Kostolany con el rostro muy serio. Todo el mundo sin embargo tenían sus miradas puestas en Jean expectantes de cual iba a ser su salida. Los segundos parecían minutos, pero por fin Jean simplemente respondió. - Buenas tardes -

Se giro velozmente, su puso su mano derecha en el bolsillo y dejo unas monedas acompañadas de un fuerte golpe sobre la barra. Sin mirar atrás abrió la puerta de un golpe y se fue. - Jean siempre tiene estos sobresaltos cuando pierde - comento un cliente en voz baja. La gente se fue volviendo a sus sitios, pero como siempre siempre algunas personas se quedaban en la mesa de Kostolany e intentaban transmitirle sus dudas y el amablemente contestaba a sus inquietudes disfrutando de algún otro café.

Se acercaba ya la noche Andre tenía una cita con una eminencia en del mundo industrial, el ingeniero André Citroën. Como siempre en el café Dôme a Kostolany le costaba salir unos largos minutos, siempre había algún grupito de personas con unas ‘últimas preguntas’, pero bueno, era un tiempo bien aprovechado mientras llegaba el taxi que le había pedido el barman. El taxi ya estaba en la puerta y nada más entrar en él Andre dijo la dirección y esta vez Kostolany si que quiso saber que sensación tenía el taxista - ¿Cómo se presenta la noche? ¿Como ha ido el mes? ¿Cuales son las zonas mas concurridas? - Un martillo pilón donde cada golpe es una pregunta. La conversación fue tan agradable que en seguida llegaron al destino. El lugar en cuestión era Chez Pierre en Place Grillon conocido por sus escargots. Esta cita era recurrente, meses atrás André Citroen le había contado que tenía un problema con el juego, Kostolany ya lo sabía, muchísima gente en Paris lo sabía. Pero el hecho de que Citroen diera este paso significaba que estaba verdaderamente mal.

-No te preocupes André, todos tenemos algún secreto del que nos avergonzamos y estás siendo muy valiente compartiéndolo conmigo. - Decía Kostolany en un tono muy afable intentando que se sintiera lo mejor posible.
-Ya no sé que hacer Kosto, estoy desesperado.
-No te preocupes, hoy has hecho mucho más de lo que te imaginas, compartir con alguien tu debilidad te hace más fuerte, además yo te voy a ayudar. Quedaremos todas las semanas y me contarás que tal ha ido tu semana.
-Gracias amigo

Y así fue como empezó la quedad semanal de los André. Quedaban todas los miercoles en el mismo sitio y a la misma hora. Con un jazz relagante de fondo, una buena botella de Don Perignon y una buena ración de caracoles los dos amigos pasaban una velada agradable intentando hablar de cualquier cosa menos del juego. Algunos días era inevitable cuando Citroen estaba realmente afligido Kostolany le dejaba que se expresara con total libertad, el simplemente escuchaba y le apoyaba, poco más podía hacer, la solución a los problemas de Andre Citroen estaban dentro de el mismo.

-Hoy han pasado cien días
-¿Enserio? ¿Ya? ¡Qué rápido pasa el tiempo
-¡Será para ti que no has pasado por este infierno! - contestó en el señor Citroen medio en broma medio en serio. - Bueno, lo que quería darte es la gracias, si ti no lo hubiera conseguido.
-No estoy de acuerdo, yo he sido un mero observador de tu proceso.
-En cualquier caso estoy satisfecho, aunque tengo que seguir siendo muy precavido, no hay que confiarse.

Y poco a poco cada semana seguían quedando pero el tema del juego fue desapareciendo poco a poco, se desvaneció sin anunciar su marcha.

Estas reuniones nocturnas eran toda una llamada a la serendipia, en este restaurante pasaba le creme de le creme de la sociedad parisina y Kostolany siempre estaba dispuesto a difundir el mundo de la bolsa en otros ámbitos junto a políticos, músicos, escritores… Aquí el ha tenido conversaciones con personales ilustres como el pintor japonés Fujita, el escritor Ernest Hemingway, el compositor y violinista Fritz Kreiser o el atemporal Charlie Chaplin. Es curioso como André se acercaba a estos personajes con el fin de hablar de arte y al final eran ellos los que le pedía a él que hablara sobre el arte de la bolsa, paradójico, ¿no?

Se iba haciendo tarde y Kostolany se fue para su casa, al llegar, lo primero que hizo fue ir al dormitorio y darle un beso en la frente a su esposa, esta hizo un cálido sonido con sus labios y dibujo una sonrisa. Pero para el inagotable de Kosto aun no había acabado la jornada. A oscuras camino ha su despacho, cerro la puerta y encendió la lampara del escritorio, donde se sentó. Aparto los libros y los periodicos y puso un folio en blanco frente a él. Cogió su pluma y se puso a contemplar por la ventana como dormía Paris, mientras el divagaba en su próxima columna para Capital.

Consejos
Leer entre líneas las noticias
Busca la serendipia

Prohibiciones
No ver las cotizaciones a diario

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Excelente post, aunque me costará cumplir sus consejos:

Por otro lado, es curioso como Kostolany tenía fama de “especulador”, y era mucho más inversor de buy&hold que algunos de los Value de hoy en día.

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He pues puesta la prohibición porque en sus libros al final pone 10 mandamientos y 10 prohibiciones y me hizo gracia porque Taleb también afirma que es más fácil de cumplir una prohibición que un consejo.

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Complicado para mi, de hecho lo que tengo prohibido es no verlas a diario en busca de oportunidades

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Claro, eso dependerá de la situación de cada uno. En mi caso de momento la cartera de acciones la tenga completa, así que no deberías de mirarlas todos los días, otra cosa es que lo cumpla. Si no, no sabría que mis ACN hoy suben más de un 7% :rofl:

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Es un vicio :rofl: :rofl: :rofl:

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Todo inversor que se precie y hombre de provecho no se acuesta sin “echarle una ojeadita” al móvil…

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En mi caso ojeadita se queda corto :smiley:

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