Abro este hilo porque en los últimos meses he ido leyendo y estudiando más en profundidad sobre esta filosofía, que me ha hecho pensar y reflexionar sobre mi proceso inversor, y me ha hecho sacar algunas conclusiones que debo admitir si quiero ser honesto conmigo mismo.
Resumiendo mucho para no dar demasiado la turra:
- Cobrar dividendos mola, y más si son crecientes. Pero comparo evolución de mi cartera DGI que comenzó a montarse en el 2019 poco a poco, con la del indexado al MSCI World que llevo aportando desde el 2013, en el periodo 2019-2026, y la DGI sigue en verde, pero el msci world gana con diferencia. ¿Me ha merecido la pena invertir tiempo en pensar y analizar que empresa comprar, y las comisiones de compraventa, mas los impuestos a Hacienda?
- Mi intención no es batir al mercado, pero si una indexación me permite acercarme mucho al resultado del mercado, entendiendo como mercado el índice MSCI World o asimilados, con una relación riesgo/beneficio/tiempo invertido en decidir la inversión favorable, pues es algo interesante.
- Tengo que ser honesto conmigo mismo, y admitir que si no me voy a acercar al mercado con una cárter DGI, quizás sea mejor acumular al máximo hasta la fase de retirada. Ademas los dividendos tienen un gran refuerzo psicológico que no es baladí en la inversion, pero no son infalibles, sufren cancelaciones y recortes. Evitar esos riesgos exige tiempo de análisis, y eso me lleva a los puntos anteriores.
- Una regla de retirada cuando me retire, junto con el diferimiento fiscal en caso que esa ventaja se mantenga, me va a permitir pagar bastantes menos impuestos a hacienda, y sobre todo los pagaré cuando yo decida, no cuando cobre el dividendo.
- Elimino el sesgo y el riesgo de selección en acciones, indexándome distribuyo los euros en mas de 1000 empresas de todo el mundo.
- Mi contexto personal ha cambiado, tengo menos tiempo entre el trabajo, aficiones, y la familia. Prefiero que el dinero trabaje más para mi que yo para el dinero llevando una cartera DGI.
- Busco un sistema que me permita invertir con unas reglas, de manera sencilla y con pocas dudas, para canalizar el ahorro mensual sin invertir demasiado tiempo en decidir la siguiente acción a comprar.
- He llegado a la conclusión, que a pesar de analizar mucho, y saber mucho, es difícil batir al mercado. Yo no se mas que ningún gestor de fondos activos
- Elegir y estudiar acciones es divertido y entretenido, pero he llegado a la conclusión que detrás de eso, al menos en mi caso, se esconde una previsión de recompensa, una dopamina que se materializa si la decisión resulta ser correcta. Cuando eso ocurre, la parte racional del cerebro no funciona como debe, y la emoción domina más. Puede ser peligroso y me gustaría intentar alejarme de eso.
Había escuchado hablar de Bogleheads, de la inversión pasiva, pero nunca me pareció algo interesante, yo invertia mensualmente en un fondo indexado pero no seguía estrictamente la filosofía Bogleheads. En los últimos meses he ido aprendiendo más y viendo que cobraba gran sentido bajo mi proceso inversor y mi contexto personal.
Como en el foro no teníamos un tema explicito sobre esta filosofía, he decidido abrir un hilo, para que aquellos que caigan en el puedan ver de que se trata, conversar, y si tienen interés profundizar más por su cuenta.
Al grano:
La filosofía Bogleheads es una forma de invertir sencilla, pasiva y de largo plazo inspirada por John C. Bogle, fundador de Vanguard.
Su idea central es que, para la mayoría de personas, es más sensato comprar fondos indexados baratos y muy diversificados, aportar de forma periódica y mantener el plan durante décadas, en vez de intentar adivinar qué acción, sector o momento de mercado ganará.
En vez de elegir unas pocas acciones o fondos “estrella”, o intentar acertar qué sector o ciclo económico tendrá éxito en el futuro, compras un fondo indexado global que posee participaciones pequeñas en miles de compañías. Después añades renta fija si necesitas reducir las caídas que soporta la renta variable cada cierto tiempo.
Aportas cada mes, revisas la cartera con poca frecuencia y no haces cambios por titulares de prensa.
No promete hacerse rico rápido, ni acertara el siguiente ni evita las caídas de mercado. Busca aumentar la probabilidad de alcanzar objetivos financieros mediante lo que sí puedes controlar: cuánto ahorras, qué nivel de riesgo asumes, cuánto pagas en costes, la diversificación y tu conducta cuando hay pánico o euforia.
La filosofía parte de varias observaciones:
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Es muy difícil seleccionar de forma consistente los ganadores futuros.
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Los costes —comisiones, compraventas, spreads y fiscalidad— reducen directamente la rentabilidad neta.
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El tiempo y las aportaciones periódicas suelen importar más que acertar el próximo movimiento del mercado.
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Una estrategia mediocre aplicada con disciplina suele ser preferible a una estrategia teóricamente perfecta que abandonas en la primera caída fuerte.
Los diez mandamientos
La formulación más habitual de los Bogleheads reúne diez reglas simples de entender, pero no tan sencillas de ejecutar. El aspecto psicológico es esencial para llevarlas al éxito:
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Haz un plan viable.
Define para qué inviertes —jubilación, vivienda, educación de hijos, independencia financiera—, cuándo necesitarás el dinero, cuánto podrás aportar y qué caída temporal podrías tolerar sin vender presa del pánico. -
Invierte pronto y con frecuencia.
Empezar antes da más tiempo al interés compuesto. Aportar con regularidad reduce la dependencia de acertar “el mejor día” para entrar. -
No asumas ni demasiado ni demasiado poco riesgo.
Una cartera 100% renta variable puede caer mucho y tardar años en recuperarse; una cartera excesivamente conservadora puede no crecer lo suficiente frente a inflación y objetivos futuros. La proporción entre bolsa y renta fija debe encajar con tu horizonte y tu tolerancia real al riesgo. -
Diversifica ampliamente.
No concentres tu patrimonio en una empresa, país, sector o moda. Diversificar significa repartir entre muchas empresas, regiones y, normalmente, entre renta variable y renta fija. -
No intentes hacer market timing.
No trates de entrar “antes de que suba” ni salir “antes de que caiga”. Para que funcione tendrías que acertar dos veces: cuándo vender y cuándo recomprar. La filosofía prefiere permanecer invertido conforme al plan. -
Usa fondos indexados cuando sea posible.
Un índice amplio pretende replicar un mercado —por ejemplo, acciones globales— en vez de elegir activamente unas compañías. El objetivo no es batir al mercado: es capturar su rentabilidad, menos costes, de manera eficiente. -
Mantén los costes bajos.
Toda comisión reduce el rendimiento que se queda en tu cartera. A largo plazo, diferencias aparentemente pequeñas en gastos anuales pueden tener efectos grandes por el interés compuesto. Bogle resumía esto con “minimiza lo que se lleva el croupier”. -
Minimiza impuestos de forma legal y razonable.
La rentabilidad relevante es la neta: después de comisiones e impuestos. En España, esto suele llevar a valorar aspectos como la eficiencia fiscal, evitar rotación innecesaria y entender la diferencia entre fondos de inversión y ETF antes de elegir vehículo. No significa tomar decisiones fiscales agresivas ni ignorar la cartera adecuada solo por impuestos. -
Mantenlo simple.
Una cartera con uno, dos o tres fondos bien elegidos puede ser suficiente. Añadir fondos temáticos, productos complejos o muchas posiciones no implica diversificar mejor; a menudo solo añade solapamientos, costes y decisiones difíciles. -
Mantén el rumbo.
La regla más importante. Establece por adelantado cuándo revisar, aportar y rebalancear; durante una crisis, sigue esas reglas en vez de improvisar. No confundas una caída temporal del mercado con la necesidad de abandonar una estrategia de décadas.
Arquitectura de cartera
De manera simplificada, hay un % en renta variable y otro % en renta fija. Tanto la RV como la RF tiran de fondos o ETFs indexados y pasivos.
La RV suele ser un indexado mundial, algunos prefieren un ACWI, otros sin emergentes. Otros se hacen un menú de diferentes regiones por separado.
La RF puede ser un indexado a bonos mundiales de periodo medio o largo, o una mezcla de bonos de vencimientos mas cortos con otros de vencimientos mas largos, mas un monetario. Hay diferentes configuraciones.
La distribución, por ejemplo 80/20, 60/40 o 100/0 entre renta variable y renta fija, no se elige por cuál “rentará más” este año. Se elige según plazo, objetivos y capacidad emocional y financiera para soportar caídas. El dinero que puedes necesitar pronto no debería depender de que la bolsa esté en buen momento.
Qué no es
Bogleheads no significa:
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“Comprar cualquier ETF barato” sin mirar qué índice replica, costes reales, divisa, fiscalidad o solapamientos.
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Tener necesariamente una cartera 100% bolsa.
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No hacer nunca nada: sí implica ahorrar, aportar, revisar el plan y rebalancear cuando corresponda.
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Creer que los mercados nunca caerán.
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Rechazar toda gestión activa por principio; es más bien reconocer que batir de forma sostenida a un índice amplio, después de costes, es difícil, y que no necesitas intentarlo para construir patrimonio.
Como empezar
Para un novato, la secuencia Bogleheads sería:
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Crear un colchón de emergencia y eliminar deuda cara.
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Definir objetivo, horizonte y una aportación automática sostenible.
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Escoger una asignación entre bolsa y renta fija que puedas mantener incluso tras una caída importante.
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Implementarla con fondos indexados amplios, transparentes y de bajo coste.
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Automatizar aportaciones.
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Revisar quizá una vez al año o cuando tu vida cambie —hijos, vivienda, cambio de empleo, jubilación próxima—, no porque el mercado haya caído esta semana.
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Rebalancear con reglas predefinidas, preferiblemente usando nuevas aportaciones cuando sea posible.
En una frase: ahorra mucho, diversifica globalmente, paga poco, invierte durante mucho tiempo y no dejes que tus emociones destruyan el plan.
Para ir finalizando, hace poco acabé el libro “Carbayon Boglehead: de la inversión pasiva a la libertad financiera” de David Blanco, en X como @carbaboglehead.
Un libro que se me ha hecho ameno de leer, personalmente me ha gustado porque condensa claves de la filosofía Bogleheads, y permite aprender sobre esta filosofía.
Algunos vídeos interesantes sobre la filosofía:
Los de Ben Felix me parecen bastante rigurosos:
Este quizás le va a gustar a @Quixote1
Este es durillo, para los que como yo hemos sido algo fans de los dividendos, trata sobre la irrelevancia de los dividendos:
Ben Carlson, autor de la web A wealth of common sense tiene videos bastante esclarecedores:
Mas recursos: